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PRESUPUESTOS

Corbeta Princesa

Escala 1:150; modelo estático desarrollado bajo pedido

EN VENTA

Las antiguas corbetas clase Descubierta (no confundirlas con la clase Descubierta construida en los años 80) fueron unos escoltas costeros sencillos y económicos de la Armada Española, que a pesar de su sencillez dieron bastantes quebraderos de cabeza a la industria para construirlas.
Las antiguas corbetas clase Descubierta (no confundirlas con la clase Descubierta construida en los años 80) fueron unos escoltas costeros sencillos y económicos de la Armada Española, que a pesar de su sencillez dieron bastantes quebraderos de cabeza a la industria para construirlas.
Las antiguas corbetas clase Descubierta (no confundirlas con la clase Descubierta construida en los años 80) fueron unos escoltas costeros sencillos y económicos de la Armada Española, que a pesar de su sencillez dieron bastantes quebraderos de cabeza a la industria para construirlas.
Las antiguas corbetas clase Descubierta (no confundirlas con la clase Descubierta construida en los años 80) fueron unos escoltas costeros sencillos y económicos de la Armada Española, que a pesar de su sencillez dieron bastantes quebraderos de cabeza a la industria para construirlas.
La experiencia obtenida con la cabeza de la clase permitió hacia 1955 que el resto de los buques pudiesen comenzar a entrar en servicio en unas condiciones dignas. Sin embargo, se pensó incluirlas en el Programa de Modernización de 1955, con lo que, respetando su casco y maquinaria originales, se obtuvo de forma rápida una serie de cinco escoltas ligeros. El único buque no modernizado fue el cabeza de clase, que sufrió en su construcción los problemas de falta de material de la España de la postguerra, por lo que se consideró inútil modernizarlo.
La experiencia obtenida con la cabeza de la clase permitió hacia 1955 que el resto de los buques pudiesen comenzar a entrar en servicio en unas condiciones dignas. Sin embargo, se pensó incluirlas en el Programa de Modernización de 1955, con lo que, respetando su casco y maquinaria originales, se obtuvo de forma rápida una serie de cinco escoltas ligeros. El único buque no modernizado fue el cabeza de clase, que sufrió en su construcción los problemas de falta de material de la España de la postguerra, por lo que se consideró inútil modernizarlo.
La experiencia obtenida con la cabeza de la clase permitió hacia 1955 que el resto de los buques pudiesen comenzar a entrar en servicio en unas condiciones dignas. Sin embargo, se pensó incluirlas en el Programa de Modernización de 1955, con lo que, respetando su casco y maquinaria originales, se obtuvo de forma rápida una serie de cinco escoltas ligeros. El único buque no modernizado fue el cabeza de clase, que sufrió en su construcción los problemas de falta de material de la España de la postguerra, por lo que se consideró inútil modernizarlo.
La experiencia obtenida con la cabeza de la clase permitió hacia 1955 que el resto de los buques pudiesen comenzar a entrar en servicio en unas condiciones dignas. Sin embargo, se pensó incluirlas en el Programa de Modernización de 1955, con lo que, respetando su casco y maquinaria originales, se obtuvo de forma rápida una serie de cinco escoltas ligeros. El único buque no modernizado fue el cabeza de clase, que sufrió en su construcción los problemas de falta de material de la España de la postguerra, por lo que se consideró inútil modernizarlo.
La experiencia obtenida con la cabeza de la clase permitió hacia 1955 que el resto de los buques pudiesen comenzar a entrar en servicio en unas condiciones dignas. Sin embargo, se pensó incluirlas en el Programa de Modernización de 1955, con lo que, respetando su casco y maquinaria originales, se obtuvo de forma rápida una serie de cinco escoltas ligeros. El único buque no modernizado fue el cabeza de clase, que sufrió en su construcción los problemas de falta de material de la España de la postguerra, por lo que se consideró inútil modernizarlo.
La experiencia obtenida con la cabeza de la clase permitió hacia 1955 que el resto de los buques pudiesen comenzar a entrar en servicio en unas condiciones dignas. Sin embargo, se pensó incluirlas en el Programa de Modernización de 1955, con lo que, respetando su casco y maquinaria originales, se obtuvo de forma rápida una serie de cinco escoltas ligeros. El único buque no modernizado fue el cabeza de clase, que sufrió en su construcción los problemas de falta de material de la España de la postguerra, por lo que se consideró inútil modernizarlo.
La experiencia obtenida con la cabeza de la clase permitió hacia 1955 que el resto de los buques pudiesen comenzar a entrar en servicio en unas condiciones dignas. Sin embargo, se pensó incluirlas en el Programa de Modernización de 1955, con lo que, respetando su casco y maquinaria originales, se obtuvo de forma rápida una serie de cinco escoltas ligeros. El único buque no modernizado fue el cabeza de clase, que sufrió en su construcción los problemas de falta de material de la España de la postguerra, por lo que se consideró inútil modernizarlo.
La experiencia obtenida con la cabeza de la clase permitió hacia 1955 que el resto de los buques pudiesen comenzar a entrar en servicio en unas condiciones dignas. Sin embargo, se pensó incluirlas en el Programa de Modernización de 1955, con lo que, respetando su casco y maquinaria originales, se obtuvo de forma rápida una serie de cinco escoltas ligeros. El único buque no modernizado fue el cabeza de clase, que sufrió en su construcción los problemas de falta de material de la España de la postguerra, por lo que se consideró inútil modernizarlo.
La experiencia obtenida con la cabeza de la clase permitió hacia 1955 que el resto de los buques pudiesen comenzar a entrar en servicio en unas condiciones dignas. Sin embargo, se pensó incluirlas en el Programa de Modernización de 1955, con lo que, respetando su casco y maquinaria originales, se obtuvo de forma rápida una serie de cinco escoltas ligeros. El único buque no modernizado fue el cabeza de clase, que sufrió en su construcción los problemas de falta de material de la España de la postguerra, por lo que se consideró inútil modernizarlo.
La experiencia obtenida con la cabeza de la clase permitió hacia 1955 que el resto de los buques pudiesen comenzar a entrar en servicio en unas condiciones dignas. Sin embargo, se pensó incluirlas en el Programa de Modernización de 1955, con lo que, respetando su casco y maquinaria originales, se obtuvo de forma rápida una serie de cinco escoltas ligeros. El único buque no modernizado fue el cabeza de clase, que sufrió en su construcción los problemas de falta de material de la España de la postguerra, por lo que se consideró inútil modernizarlo.
La experiencia obtenida con la cabeza de la clase permitió hacia 1955 que el resto de los buques pudiesen comenzar a entrar en servicio en unas condiciones dignas. Sin embargo, se pensó incluirlas en el Programa de Modernización de 1955, con lo que, respetando su casco y maquinaria originales, se obtuvo de forma rápida una serie de cinco escoltas ligeros. El único buque no modernizado fue el cabeza de clase, que sufrió en su construcción los problemas de falta de material de la España de la postguerra, por lo que se consideró inútil modernizarlo.
La experiencia obtenida con la cabeza de la clase permitió hacia 1955 que el resto de los buques pudiesen comenzar a entrar en servicio en unas condiciones dignas. Sin embargo, se pensó incluirlas en el Programa de Modernización de 1955, con lo que, respetando su casco y maquinaria originales, se obtuvo de forma rápida una serie de cinco escoltas ligeros. El único buque no modernizado fue el cabeza de clase, que sufrió en su construcción los problemas de falta de material de la España de la postguerra, por lo que se consideró inútil modernizarlo.
La F-51 prestó servicio durante toda su vida útil en Guinea Ecuatorial, hasta después de la independencia de la colonia (1968). Al regresar a España en 1970 fue directamente desguazada. El resto de los buques prestó servicio como buques de adiestramiento, así como en labores de vigilancia y patrulla de las aguas jurisdiccionales. La Princesa (F-62) zarpó transportando la llama olímpica el 12 de septiembre de 1968 desde Huelva hasta la Isla de San Salvador. La F-63 fue dada de baja en 1971 tras un accidente cerca de Rota. El resto de los buques cambiaron su misión por la de patrulleros de altura a partir de 1980, cambiando la F- de su numeral primero por PA- y luego, en 1986, por P-. Se trata de los buques más longevos de los modernizados en los años 50, ya que siguieron en servicio hasta ser sustituidos en su función a principios de los 90 por los nuevos patrulleros de altura de la Clase Serviola. Se puede decir que, gracias a la sencillez y robustez de su diseño fueron, junto con los Clase Liniers los buques más aprovechables de entre todas las construcciones de la postguerra modernizadas en los 50.
La F-51 prestó servicio durante toda su vida útil en Guinea Ecuatorial, hasta después de la independencia de la colonia (1968). Al regresar a España en 1970 fue directamente desguazada. El resto de los buques prestó servicio como buques de adiestramiento, así como en labores de vigilancia y patrulla de las aguas jurisdiccionales. La Princesa (F-62) zarpó transportando la llama olímpica el 12 de septiembre de 1968 desde Huelva hasta la Isla de San Salvador. La F-63 fue dada de baja en 1971 tras un accidente cerca de Rota. El resto de los buques cambiaron su misión por la de patrulleros de altura a partir de 1980, cambiando la F- de su numeral primero por PA- y luego, en 1986, por P-. Se trata de los buques más longevos de los modernizados en los años 50, ya que siguieron en servicio hasta ser sustituidos en su función a principios de los 90 por los nuevos patrulleros de altura de la Clase Serviola. Se puede decir que, gracias a la sencillez y robustez de su diseño fueron, junto con los Clase Liniers los buques más aprovechables de entre todas las construcciones de la postguerra modernizadas en los 50.
La F-51 prestó servicio durante toda su vida útil en Guinea Ecuatorial, hasta después de la independencia de la colonia (1968). Al regresar a España en 1970 fue directamente desguazada. El resto de los buques prestó servicio como buques de adiestramiento, así como en labores de vigilancia y patrulla de las aguas jurisdiccionales. La Princesa (F-62) zarpó transportando la llama olímpica el 12 de septiembre de 1968 desde Huelva hasta la Isla de San Salvador. La F-63 fue dada de baja en 1971 tras un accidente cerca de Rota. El resto de los buques cambiaron su misión por la de patrulleros de altura a partir de 1980, cambiando la F- de su numeral primero por PA- y luego, en 1986, por P-. Se trata de los buques más longevos de los modernizados en los años 50, ya que siguieron en servicio hasta ser sustituidos en su función a principios de los 90 por los nuevos patrulleros de altura de la Clase Serviola. Se puede decir que, gracias a la sencillez y robustez de su diseño fueron, junto con los Clase Liniers los buques más aprovechables de entre todas las construcciones de la postguerra modernizadas en los 50.
La F-51 prestó servicio durante toda su vida útil en Guinea Ecuatorial, hasta después de la independencia de la colonia (1968). Al regresar a España en 1970 fue directamente desguazada. El resto de los buques prestó servicio como buques de adiestramiento, así como en labores de vigilancia y patrulla de las aguas jurisdiccionales. La Princesa (F-62) zarpó transportando la llama olímpica el 12 de septiembre de 1968 desde Huelva hasta la Isla de San Salvador. La F-63 fue dada de baja en 1971 tras un accidente cerca de Rota. El resto de los buques cambiaron su misión por la de patrulleros de altura a partir de 1980, cambiando la F- de su numeral primero por PA- y luego, en 1986, por P-. Se trata de los buques más longevos de los modernizados en los años 50, ya que siguieron en servicio hasta ser sustituidos en su función a principios de los 90 por los nuevos patrulleros de altura de la Clase Serviola. Se puede decir que, gracias a la sencillez y robustez de su diseño fueron, junto con los Clase Liniers los buques más aprovechables de entre todas las construcciones de la postguerra modernizadas en los 50.
La F-51 prestó servicio durante toda su vida útil en Guinea Ecuatorial, hasta después de la independencia de la colonia (1968). Al regresar a España en 1970 fue directamente desguazada. El resto de los buques prestó servicio como buques de adiestramiento, así como en labores de vigilancia y patrulla de las aguas jurisdiccionales. La Princesa (F-62) zarpó transportando la llama olímpica el 12 de septiembre de 1968 desde Huelva hasta la Isla de San Salvador. La F-63 fue dada de baja en 1971 tras un accidente cerca de Rota. El resto de los buques cambiaron su misión por la de patrulleros de altura a partir de 1980, cambiando la F- de su numeral primero por PA- y luego, en 1986, por P-. Se trata de los buques más longevos de los modernizados en los años 50, ya que siguieron en servicio hasta ser sustituidos en su función a principios de los 90 por los nuevos patrulleros de altura de la Clase Serviola. Se puede decir que, gracias a la sencillez y robustez de su diseño fueron, junto con los Clase Liniers los buques más aprovechables de entre todas las construcciones de la postguerra modernizadas en los 50.
La F-51 prestó servicio durante toda su vida útil en Guinea Ecuatorial, hasta después de la independencia de la colonia (1968). Al regresar a España en 1970 fue directamente desguazada. El resto de los buques prestó servicio como buques de adiestramiento, así como en labores de vigilancia y patrulla de las aguas jurisdiccionales. La Princesa (F-62) zarpó transportando la llama olímpica el 12 de septiembre de 1968 desde Huelva hasta la Isla de San Salvador. La F-63 fue dada de baja en 1971 tras un accidente cerca de Rota. El resto de los buques cambiaron su misión por la de patrulleros de altura a partir de 1980, cambiando la F- de su numeral primero por PA- y luego, en 1986, por P-. Se trata de los buques más longevos de los modernizados en los años 50, ya que siguieron en servicio hasta ser sustituidos en su función a principios de los 90 por los nuevos patrulleros de altura de la Clase Serviola. Se puede decir que, gracias a la sencillez y robustez de su diseño fueron, junto con los Clase Liniers los buques más aprovechables de entre todas las construcciones de la postguerra modernizadas en los 50.
La F-51 prestó servicio durante toda su vida útil en Guinea Ecuatorial, hasta después de la independencia de la colonia (1968). Al regresar a España en 1970 fue directamente desguazada. El resto de los buques prestó servicio como buques de adiestramiento, así como en labores de vigilancia y patrulla de las aguas jurisdiccionales. La Princesa (F-62) zarpó transportando la llama olímpica el 12 de septiembre de 1968 desde Huelva hasta la Isla de San Salvador. La F-63 fue dada de baja en 1971 tras un accidente cerca de Rota. El resto de los buques cambiaron su misión por la de patrulleros de altura a partir de 1980, cambiando la F- de su numeral primero por PA- y luego, en 1986, por P-. Se trata de los buques más longevos de los modernizados en los años 50, ya que siguieron en servicio hasta ser sustituidos en su función a principios de los 90 por los nuevos patrulleros de altura de la Clase Serviola. Se puede decir que, gracias a la sencillez y robustez de su diseño fueron, junto con los Clase Liniers los buques más aprovechables de entre todas las construcciones de la postguerra modernizadas en los 50.
La F-51 prestó servicio durante toda su vida útil en Guinea Ecuatorial, hasta después de la independencia de la colonia (1968). Al regresar a España en 1970 fue directamente desguazada. El resto de los buques prestó servicio como buques de adiestramiento, así como en labores de vigilancia y patrulla de las aguas jurisdiccionales. La Princesa (F-62) zarpó transportando la llama olímpica el 12 de septiembre de 1968 desde Huelva hasta la Isla de San Salvador. La F-63 fue dada de baja en 1971 tras un accidente cerca de Rota. El resto de los buques cambiaron su misión por la de patrulleros de altura a partir de 1980, cambiando la F- de su numeral primero por PA- y luego, en 1986, por P-. Se trata de los buques más longevos de los modernizados en los años 50, ya que siguieron en servicio hasta ser sustituidos en su función a principios de los 90 por los nuevos patrulleros de altura de la Clase Serviola. Se puede decir que, gracias a la sencillez y robustez de su diseño fueron, junto con los Clase Liniers los buques más aprovechables de entre todas las construcciones de la postguerra modernizadas en los 50.
miniamaq@hotmail.es